domingo, 12 de junio de 2011

Celebración

El almuerzo de los Canotiers. Auguste Renoir

Ante la apatía del dios
el ritmo obliga a un soplo inédito.

Se abre, palpitando, la tierra.
Aquel llamado a celebrar
ha emergido.

La huella de tu paso es permanencia;
todo lo que contemplas también lo serás tú.
La conciencia es memoria
y el más hermoso cántico
ha de ser breve.

¿Dónde está la consumación sensible?
¿Dónde penetra el sueño de tu impalpable música?

Vivir es celebrar el agua. Celebra el manantial.
Sal hacia la pregunta
―cada vez que te alejas
estás más cerca.
Las manos se abren.
Se transforman tus medios.
Celebra el polvo que te muda.
Celebra el fruto renovado
que es el amnios del firmamento.
Quien vive solicita un lugar de celebración.

Aquel llamado a celebrar ha emergido
como un diamante
en el silencio de la pérdida.

2 comentarios:

Julio dijo...

Leo en tarde de domingo. Me quedo con "vivir es celebrar el agua" con todo lo que sugiere de renacimiento, de femenina fecundidad.
Salud

J. J. M. Ferreiro dijo...

Gracias Julio, por esa "loable" iniciativa de "celebrar" las "horrorosas" tardes de domingo, leyendo estos versos.

Mas Salud