martes, 15 de mayo de 2012

Un león de oro

El rapto de Europa. Óscar Domínguez.

Sentí la cérvix del dolor
en su relincho a potro desollado;
el cuero de su corazón transubstanció mis hígados.

Luego acaricié un león de oro.
Restregué su melena
rugiendo la frescura de la noche.
Me dilaté en su largo sueño,
en su fragancia a espíritu solar.
Palpité en su piel rubia
y en su hermética sangre;
en su tiniebla de violencia
y de profunda lágrima.

Me incorporé a la vida,
a su estafa sin tregua.

2 comentarios:

Marli Franco dijo...

Querido Poeta estar em teu espaço é sempre estar em contato com a magia da poesia.belíssimo trabalho!
um beijo de violetas e meu carinho

J. J. M. Ferreiro dijo...

Gracias, amiga Marli, por tan generosos comentarios.

Biquiños.