martes, 2 de agosto de 2016

En los diamantes



En los diamantes
la materia descubre los fulgores de un sueño;
la fantasía fecunda la luz
de una playa que se retira,
o la piel tersa de un cuerpo sin nadie,
el truco cegador de lo visible.

En un diamante se destruye el agua
en el inicio de lo infinitamente poderoso,
cuando en un estallido todo se hace solar.

En los diamantes la materia descubre
la creación de un fondo de estrellas
con su lejanía ya muerta,
ese punto oscuro
donde las almas absorben sus desiertos.

En los diamantes
el mundo se prolonga en una música visible
y se hila el blanco en la cadena de las formas.
Aquí se abrevia la fuerza de un latido,
el pulso de una mano breve.