viernes, 15 de abril de 2016

La casa de los otros

Casa junto a la vía del tren. Edward Hooper.



Siento como si fuese el porvenir de otro,
y todo lo que me es cercano
como pura especulación:
Contemplo, derramando el sol,
a esas muchachas alejándose
con dos astros que giran en sus pechos,
que los navíos que transitan
sus ojos, me abandonan como a un puerto en ruinas.

Siento como la realidad
solo excita los dedos que la tocan
mientras en el vacío del pensamiento
van cayendo cristales rotos.

Siento que todo lo que se aproxima
es sólo el hollín de los sueños,
la casa de los otros, el batán de la sombra,
el temblor de un alma que pasa.

También me llena de misterio
la fantasía de los tiempos idos,
los pigmentos, los signos de las gentes ya muertas
su interminable agitación
en las películas antiguas.